En el Simposio del Institut Nova Història (INH) del año pasado hablé de la evidente entrada de la pólvora en occidente por Cataluña. Detallé muchos motivos que lo prueban. Entre ellos la gran cantidad de términos catalanes existentes en el léxico castellano sobre las armas de fuego, hasta el extremo que los más importantes, como "pólvora" o "salitre", también provienen de la lengua catalana.
[Imagen superior: capitel del claustro románico del Monasterio de Ripoll, en Cataluña, con la figura de un chino.]
Entonces, además, expliqué que hay pruebas documentales que indican que el rey Jacme (Jaime I de Cataluña y Aragón) usó pólvora en la conquista de Valencia y que en el Museo de la Real Armería de Madrid hay unas armas de mano, muy primitivas, que fueron enviadas allí en el siglo XIX, desde Mallorca, junto con el famoso yelmo del Dragón del rey Jacme. Y su director se limitó a decir, incrédulo, "esto no es posible".
Al acabar mi ponencia, el amigo Margarit me vino a ver, enseñándome unas fotografías de unos capiteles medievales donde había esculpidos unos personajes fácilmente identificables como mandarines. Le pregunté: es una fotografia hecha en China?. Y él me contestó: no, está hecha en Ripoll, Cataluña.
Continuó explicándome que, en la página 182 del libro del investigador Gérard Garrigue, tiulado "Christophe Colomb, le Catalan", se habla de la recepción en Perpiñán, por parte de Jacme I, de una embajada del Gran Kan. Y que la vinculación de Cataluña con la pólvora - que yo intuía a través de los moros - podría explicarse también por esta "probada relación" del rey catalán con China.
Tiempo atrás, el investigador Jordi Bilbeny me había hecho esta otra pregunta: ¿Si los moros tenían la pólvora y los catalanes no, cómo los pudimos vencer? Las armas portátiles de los catalanes, que fueron aportadas por los chinos a partir de esta embajada, fueron un elemento definitivo contra los cañones de los moros, que no servían para defender.
Los embajadores del Gran Khan y su séquito, forzosamente, tenían que traer con ellos artesanos que nos enseñaron la fabricación y uso de la pólvora. y en Cataluña se daban las condiciones para que el conocimiento de la pólvora cayera en buena tierra de siembra: Los catalanes teníamos algunos de los mejores alquimistas europeos, como Ramón Llull o Arnau de Vilanova, y teníamos mucho salitre (en las cuevas de Collbató, conocidas desde el Neolítico), elemento esencial para fabricar la pólvora.
Los catalanes pasaron a ser, también, la cuna europea del papel (el papel "maché" está directamente ligado con el uso de la pólvora). Así, cuando Jacme I conquistó la villa valenciana de Xàtiva, fue el primero al usar papel para los documentos oficiales. A partir de la conquista catalano-aragonesa de Valencia, los valencianos fueron también los artesanos que establecieron los primeros molinos de papel de toda Europa. Por eso, aunque que la palabra "papel", en catalán "paper", proviene de papiro, el término inglés "paper", todavía conserva la grafía catalana.
Fueron catalanes los que, con la pólvora, conquistaron Murcia, Almería (que aún conserva topónimos catalanes como Castell de Ferro, Roquetes), Málaga, Sevilla (que los catalanes conquistaron por mar. ¿Qué marina tenía Fernando III de Castilla?) y Melilla (conquistada por el catalán Pere de Estopinyà). Además, muy importante fue el rol de los catalanes a la conquista del Reino de Granada y después en la del Reino de Nápoles (mediante arcabuces), pasando por el descubrimiento de América, que también fue una operación catalana. !Y todo esto a partir de esta importante embajada!
Con estos embajadores chinos identificados, la historia va cogiendo una nueva forma. Jordi Bilbeny hace muchos años que me dice que Marco Polo podría ser, en realidad, un valenciano. El círculo se va cerrando...
El rey Jacme recibió y envió embajadas al Gran Khan, porque quería liberar Jerusalén. Estirando el hilo, y gracias al amigo Armand Sanmamed, salió que en la crónica o "Llibre dels feits" (1208-1276), el rey Jacme nos dice que envió un embajador y recibió una embajada del Gran Kan (en los alrededores de 1270).
Capítulo 475: "E quan al vuitè dia que hi haguem estat vengnos missatge que en Jacme d'Alarig, qui era nostre e nós l'haviem enviat al rei dels Tartres, que era vengut de lla e que ens aportava bon messatge. E ab ell venien dos tartres, honrats hómens mas la u era pus honrat e havia major poder. E dixem ho al rei de Castella".Tambien son dos los personajes chinos representados en los capiteles del claustro de Ripoll, del s. XIII. Y añade el rey Jacme, en boca del rey de Castilla: "que anc tan bon feit ne tan honrat no féu negun rei, que tota la sancta terra d'ultramar e el Sepulcre s'en poria guanyar..."
[Traducción: "«que nunca ningún rey había llevado a cabo algo tan bueno, ni tan honroso, porque con ello se podría conquistar toda la Tierra Santa de ultramar y el Santo Sepulcro...»"[Traducción: "Y cuando nosotros estábamos en Valencia, nos llegó Jaume d'Alarich acompañado de los tártaros y de otro mensajero de Grecia. Nos transmitieron de parte del Gran Khan —rey de los tártaros— que él tenía el deseo y la voluntad de ayudarnos, y que fuéramos a Alais o a cualquier otro sitio, que él saldría a encontrarnos. Por su tierra encontraríamos todo lo necesario, y así podríamos conquistar el Santo Sepulcro junto con ellos. Decía que nos proporcionaría jinetes y conducción suficiente. El otro mensajero, enviado por Paleólogo, emperador de los griegos, nos aseguró que él nos facilitaría el paso por mar."]
Por Alais se refiere a Laiaş/Ayas, un importante puerto de Cilícia, en la actual Turquia).
Jacme d'Alarig, embajador del rey Jacme, fue a China y volvió con el mensaje del Gran Khan. Y posiblemente, con la mediación del emperador de Bizancio (el emperador de Bizancio era primo del rey Jacme), habían quedado establecidas unas relaciones entre Cataluña y China, o fortalecidas, si es que ya existían de antes.
La embajada al Gran Khan era el motivo más importante del viaje de Colón, oriente por occidente. Colón también quería liberar Jerusalén.
Diario del 1.º viaje: Domingo, 21 de octubre: "...tengo determinado de ir a la tierra firme y a la ciudad de Quisay, y dar las cartas de Vuestras Altezas al Gran Can y pedir respuesta y venir con ella...".
Comentarios de varios autores (internet):
"...la carta-credencial para el Gran Can, por triplicado, delata una misión predeterminada y un objetivo político del viaje, no evangelizador, puesto que en el primer viaje no iba ningún cura y sí un intérprete políglota, Luis de Torres, judío que hablaba "hebraico, arábigo y algo de caldeo". Allí se le ordena dar embajada ante los príncipes de Oriente..."
"... en el proemio a su Diario de viaje, es patente que Colón sabía a dónde iba y a qué, pues no tendría objeto darle informes al Gran Can de la estrategia antimusulmana y antijudía de los reyes si no era con el propósito de buscar su alianza.."
"... que se toparía con tierra firme de la India Oriental, donde se entrevistaría con el Gran Can..."
"... tan apremiado estaba por entregar las credenciales de embajador al Gran Can, que al pasar por Cuba envió a sus emisarios a buscarlo..."
"... existe consenso sobre el segundo viaje, que se llevó a cabo para dar embajada al Gran Can..."
"... a llevar una embajada a las tierras del Preste Juan y a la China del gran Can, para cercar por oriente a los musulmanes y frenar su expansión..."
Queda patente pues que la embajada al Gran Can era el motivo más importante del viaje.
Colón dejó muy clara su intención de liberar el Santo Sepulcro.
Los precedentes en la corona de Aragón de la embajada al Gran Khan, dejan patente que el viaje de Colón fue una iniciativa catalana.
Tenemos pues un precedente en la historia de Cataluña, como si de jurisprudencia se tratara, en la época de Jacme I, explicado en el antes mencionado "Crònica o llibre dels feits" (Crónica o libro de los hechos), narrada por el mismo rey Jacme donde, cómo hemos visto, nos dice que el rey de Castilla le había sugerido una alianza con el Gran Khan para reconquistar Tierra Santa, a pesar de de que al mismo tiempo le había desaconsejado, el rey de Castilla, la alianza con los tártaros:
"...E dixem-ho al rei de Castella, e el rei tenc la cosa per gran, e per esquiva efort meravellosa, e dix-nos que aquella gent era molt falsa, per què havia temorque quan nos fóssem lla, que ells no ens complissin aquelles paraules...."
[Traducción: "... Y se lo contamos al rey de Castilla. El rey valoró el hecho como muy importante y como un esfuerzo extraordinario y admirable. Nos dijo que aquella gente era muy falsa, y por eso tenía miedo que, una vez llegáramos, no mantuvieran las palabras que habían dicho."]
En resumen, que es en la Corona de Aragón y no a la de Castilla, históricamente hablando, había unos antecedentes del hecho de pedir alianza al Gran Khan e incluso del motivo de liberación del Santo Sepulcro.
¿Qué interés podía tener Castilla en enviar una embajada al Gran Khan, cuando doscientos años antes el monarca de Castilla le desaconsejaba a Jacme I que lo hiciera?.
Colón, al llevar las dichas cartas y tener también intención de liberar el Santo Sepulcro, como había dicho de forma directa, seguía una tradición establecida en la Corona catalano-aragonesa, no en la Corona castellano-leonesa. Como ya sabemos por tantos otros indicios (título de Virrey para Colón, título de Almirante, de Gobernador General, etc..) que también delatan que el viaje se realizó por iniciativa catalana.
[Ponencia del investigador en historia Manel Capdevila en el 8º Simposio sobre el Descubrimiento Catalán de América, celebrado en Arenys de Munt, publicada en el web del Institut Nova Historia (INH) el de mayo de 2010.]
