En el Simposio del Institut Nova Història (INH) del año pasado hablé de la evidente entrada de la pólvora en occidente por Cataluña. Detallé muchos motivos que lo prueban. Entre ellos la gran cantidad de términos catalanes existentes en el léxico castellano sobre las armas de fuego, hasta el extremo que los más importantes, como "pólvora" o "salitre", también provienen de la lengua catalana. [Imagen superior: capitel del claustro románico del Monasterio de Ripoll, en Cataluña, con la figura de un chino.] Entonces, además, expliqué que hay pruebas documentales que indican que el rey Jacme (Jaime I de Cataluña y Aragón) usó pólvora en la conquista de Valencia y que en el Museo de la Real Armería de Madrid hay unas armas de mano, muy primitivas, que fueron enviadas allí en el siglo XIX, desde Mallorca, junto con el famoso yelmo del Dragón del rey Jacme. Y su director se limitó a decir, incrédulo, "esto no es posible". Al acabar mi ponencia, el amigo Margarit ...